TAMAÑO
Y SIMETRÍA DEL PECHO FEMENINO, del Libro Cáncer de mama ¿El cáncer más
frecuente en las mujeres? del Dr. Hamer.
Con
frecuencia me preguntan no sólo por qué una pecho es más grande que el otro,
sino también por qué una mujer puede casi no tener nada en volumen de pecho y
otra puede tener un gran volumen, es decir, grandes pechos.
También en esta pregunta debemos repasar el caso biológico usual: Una
chica/joven de 11 años que tiene su primera menarquía (primera menstruación)
convertiría “naturalmente” en madre a los 12 años según los pueblos primitivos
(siempre y cuando no haya sufrido un conflicto sexual anteriormente). En
términos de experiencia, madres jóvenes como esas se convertirían en excelentes
madres instintivas.
En comparación, nuestra “nuestra posible madre de 12 años” está sentada en la
5° o 6° clase y aprende cosas tontas que no tienen nada que ver con la vida. Le
lavan el cerebro desde la mañana hasta la noche con propaganda. Y no sólo eso.
Casi todas tienen un conflicto sexual, son frígidas, se desarrollan de forma
masculina con espalda amplia y con caderas estrechas. Biológicamente están mal
formadas, son mitad hombre y mitad mujer. Y además, la mayoría ya está en
constelación con sólo 12 o 13 años, son maniáticas-depresivas y tienen su
primera menstruación a los 13 o 14 años en el segundo conflicto de territorio.
La mayoría de niñas padecen hoy en día un bloqueo de su relé cerebral sexual
izquierdo (=HH) desde los 5 hasta los 6 años. A partir de ese punto se
desarrolla la “niña” en un joven hombre.

Ahora se complica un poco la cosa:
Hasta ahora ningún clínico, excepto yo, se había interesado en las capas
germinales y es por ello que tampoco nunca se ha entendido bien a las hormonas.
Se dice que las hormonas sexuales se producen en el ovario, como los estrógenos
y hormonas esteroides (progesterona). Esto era cierto. Sin embargo, el ovario
está compuesto de la participación de 2 diversas capas germinales. La parte
controlada por el mesodermo cerebral produce estrógenos (= hormona de la mama) y en el testículo
del hombre produce testosterona. Estas son las partes que se observan como
quiste ovárico y quistes en el epidídimo en el caso de un SBS en la fase pcl.
El llamado cuerpo amarillo del ovario, el cual produce la hormona de embarazo
progesterona, está inervado por el tronco cerebral (mesencéfalo) y provoca un
teratoma en el caso de un SBS (conflicto fuerte de pérdida). Estos teratomas
son más frecuentes de lo que creemos. No obstante, con igual frecuencia se
vuelven disuelven (absceso de ovario) y luego la cavidad no es fácil de
arreglar.
No
deseo, queridas lectoras, fatigarlas con tantos detalles, pero como mínimo
deberían saber esto:
Tenemos en los ovarios 3 tipos de tejidos:
1. Los aproximadamente 200 000 óvulos (haploides) que sólo llevan simple
dotación cromosómica. Se combinan con las células del esperma del hombre
(también haploides) y dan lugar a un óvulo diploide con doble dotación
cromosómica.
2. El llamado tejido intersticial produce el estrógeno. Estrógenos adicionales
pueden producir quistes ováricos luego de su endurecimiento y maduración. Las
mujeres observan que mientras más grande el quiste, se ven entre 10 a 20 años
más jóvenes.
3. El llamado cuerpo amarillo del ovario produce la progesterona, hormona que
acompaña al embarazo. El estrógeno funciona como un activador de la libido y
prepara a la mujer para el amor. Por el contrario, la progesterona es para el
embarazo y tiene el efecto contrario con respecto a la libido.
Por esta razón, el estrógeno funciona en todos los órganos ectodermales y los
tejidos mesodermales del cerebro. Naturalmente, en especial se encuentra en la
vulva, vagina, cuello del útero, los músculos de los genitales femeninos,
también en el recto, etc. Sin embargo, también está presente en la piel
exterior (abrazos, caricias), la boca (besos) y particularmente en los
conductos galactóforos. “El pecho llama por teléfono a la vagina”, decía mi
esposa.
La
progesterona cuida al embarazo, por ejemplo, construye el revestimiento del
útero para el embarazo, aumenta la densidad del músculo uterino, etc., pero
también prepara la glándula mamaria para el bebé, ¡y hasta la hace más grande!
Es por este motivo que muchas mujeres embarazadas experimentan un agrandamiento
de mamas, pero también lo hacen las mujeres que toman la píldora, ya que está
compuesta en gran medida de progesterona y puede hacer al organismo simular un
embarazo.
Ahora volvamos a nuestro desarrollo femenino de acuerdo a la naturaleza y a la
innatural sociedad chatarra civilizada, la cual en la actualidad (exceptuando a
los judíos, musulmanes y otras sectas) es casi 100% lo usual. A eso no se le
puede llamar normal, de hecho, es lo contrario de “normal”, ya que lo normal
sería la virginidad hasta los 11 años y la maternidad a los 12 años.
Según el momento del abuso, la niña de 11 años (en una niña diestra se produce
con 1 conflicto, y en una niña zurda con 2 conflictos, la llamada constelación)
se convierte en un niño de 11 años. El responsable de esto es la parte
izquierda del cerebro.
A
partir de esto se deduce algo nuevo:
Primera
fase hasta los 11 años = fase controlada por el cerebro: desarrollo controlado
por la corteza cerebral y la sustancia blanca.
Este es el momento en el que la niña tiene su primera menarquía (= primera regla) y se convierte en joven
mujer (14 días antes ya se produjo su primera ovulación).
Si la niña es abusada prematuramente (con frecuencia a los 5 o 6 años), por
ejemplo, en el nido por otros niños o si de casualidad un día que los padres no
estaban en casa la niña vio en la televisión una película pornográfica, lo que
ocurre con la niña diestra es: el lado cerebral izquierdo se cierra.
A partir del momento del abuso, la dirección del desarrollo toma un enfoque
masculino. Y mientras más temprano haya tenido lugar el abuso, más masculina se
volverá la niña, física y psicológicamente. Dicho de otra manera, si el abuso
tuvo lugar a los 9 o 10 años, entonces la actitud masculina no es muy marcada.
Sin embargo, si tiene lugar a los 5 o 6 años, entonces las características
masculinas (hombros amplios, caderas estrechas) que llegan incluso a un nivel
psíquico (comportamiento juvenil), no se diferencian de las de un joven hombre
que se desarrolla sin conflictos.
Esta es la fase controlada por el cerebro en la cual predomina la parte
productora de estrógenos en los ovarios.
En
la segunda fase,
a partir de los 11 años para adelante, predomina la fase de producción de
progesterona controlada por el tronco cerebral (cuerpo amarillo), la cual tiene
la tarea de preparar y ejecutar el embarazo. En biología, esta fase es en
realidad la “fase de éxito”, puesto que en la naturaleza y en los pueblos
primitivos la niña/mujer de 11 años ya está embarazada.
En realidad, esta fase sólo puede desarrollarse biológicamente como está
designado: Embarazo, luego 3 años de lactancia, otra vez un embarazo, 3 años de
lactancia… y así es en una familia grande. A partir de ahí, la progesterona se
impone para controlar el embarazo y el descanso. Sólo cada 4 años se produce
una gran dosis de estrógenos con la ovulación cuando se debe criar a un nuevo
niño. A esta segunda fase pertenece también el considerable crecimiento de las
mamas.
En muchos animales como los perros, gatos, etc. vemos periodos de no lactancia
relativamente largos, causando esto que las mamas se atrofien. En el caso
biológico de la mujer humana es diferente, porque desde la ovulación hasta el
nacimiento del bebé hay un periodo de no lactancia corto, es decir, las mamas
de la mujer permanecen constantemente agrandadas, incluso cuando ya no da pecho
desde hace tiempo.
Sin embargo, todos estos hechos biológicamente normales que les cuento ya no se
realizan hoy en día, ya que la gente lleva a cabo el 99,5% de estos procesos de
forma innatural (anormal).
Las niñas de hoy, a causa de un abuso anterior, presentan hombros y caderas
masculinas (hábito masculino), incluso las zurdas, quienes necesitan de 2
conflictos de territorio para que esto se produzca, es decir, que tienen una
constelación que con frecuencia las hace mantenerse de por vida en una madurez
biológica de 6 o 7 años, convirtiéndose en una niña-mujer después de los 11 con
un desorden biológico total. Aquí entran pues, las reglas de la balanza, las
cuales deciden entre la manía y la depresión, cuando este ser híbrido tiene su
“regla” mientras están en el segundo (diestra) o tercer (zurda) conflicto de
territorio de una constelación esquizofrénica. Esta llamada “regla” no existe
en realidad en los pueblos primitivos. Como ya hemos mencionado, esto es debido
a que en los pueblos primitivos la mujer tiene un hijo en la primera ovulación
cada 4 años, por lo que un “desangramiento de regla” no ocurre.
Asimismo, también vemos mujeres inmaduras, quienes en su mayoría se han quedado
en un estado de adolescente de 13 o 14 años. Así como también las
mujeres-hombres hoy en día que no han tenido hijos hasta los 25 años se
quedarán como adolescentes de 13 o 14 años de por vida.
De ahí resultan dos cosas graves:
Actualmente, la mayoría de chicas y chicos quieren tener relaciones sexuales a
la edad de 12 años. Por lo tanto, toman la píldora anticonceptiva que está
compuesta meramente de progesterona, lo cual provoca que se simule un embarazo
que en realidad no existe. El revestimiento del útero se construye se desmantela,
puesto que una serie de 21 píldoras diarias activa un descanso de una semana.
Cuando una tal mujer-hombre realiza el acto sexual con su novio, esto
constituye más o menos un acto homosexual con genitales femeninos. Esto se debe
a que después del conflicto de abuso sexual, la mujer ya no puede tener un
orgasmo vaginal y sólo lo puede hacer por medio del clítoris (como el pene).
Pero ahí no acaba: dije que con la píldora se podía simular un embarazo. Eso
está en cualquier libro de ginecología. Sin embargo, los tres primeros meses de
un embarazo están relacionados a la simpaticotonía. Con los 2 conflictos
activos de su constelación (las zurdas incluso 3), la mujer experimente otro
estado más de simpaticotonía a causa del embarazo simulado.
De esta manera, las mujeres se sienten infelices consigo mismas. Por último,
están los cambios añadidos a la regla de la balanza: La mujer que toma la
píldora y que ya no puede experimentar un orgasmo vaginal a causa de su
conflicto, se vuelve maníaca con cada relación sexual homosexual, es decir, la
balanza se inclina hacia la izquierda.
Se ha abusado y destruido a la maravillosa mujer. Se ha convertido a la mujer,
el misterioso y maravilloso centro de la familia, en una “hembra” en estado
adolescente e inmaduro. ¡Es para echarse a llorar! Todo esto es a causa de la
perpetua propaganda simple y sin dignidad de los “religiosos”.
Lo que vemos en las mujeres es en realidad lo que nuestra sociedad
supuestamente civilizada ha hecho con todos nosotros: seres híbridos infelices
y no biológicos. Sí, nuestra sociedad de diversión superficial es incluso
incapaz de sentir su propia desgracia. Es sólo superficial y tonta, como ya he
dicho, hasta indigna.
ALGUNAS
PRECISIONES
Podemos
decir que Hamer ha descubierto una lectura suplementaria de las funciones del
cerebro la cual no pone en entredicho los descubrimientos anteriores en este campo, no más de cuanto lo haría
el describir un prado en términos de flores
y mariposas más que de una función clorofílica. El doctor Hamer ha descubierto
que, al producirse un trauma emocional, los
hombres hasta la edad de la andropausia se ven afectados en la parte derecha
del cerebro y las mujeres hasta la edad de
la menopausia en la parte izquierda (para los zurdos la cosa se invierte).
Andropausia y menopausia representan un cambio
de estado en el sentido de que en el organismo de los hombres disminuyen las
hormonas masculinas y en las mujeres disminuye la cantidad de
hormonas femeninas, mientras que para ambos aumentan
relativamente las cantidades de hormonas del sexo opuesto.
Después de la andropausia el hombre es, por así
decir, «más femenino» y, tras la menopausia, la mujer es "más
masculina". Un hombre diestro en edad
reproductora, al producirse un primer trauma emocional, se verá por tanto
afectado en la parte derecha e su corteza
cerebral (cuarta etapa de la evolución) y desarrollará las patologías
correspondientes a los órganos regidos por el hemisferio derecho: bronquios, arterias coronarias,
estómago, duodeno, conductos biliares,
vejiga; una mujer diestra, con la menstruación, que no toma la píldora (de lo
contrario cambia su estado hormonal), al
producirse un primer trauma emocional se verá afectada en la parte izquierda de
la corteza cerebral y desarrollará las patologías relativas a los órganos
regidos por el hemisferio izquierdo, tiroides, laringe, venas coronarias,
cuello del útero, vejiga, recto (pues,
efectivamente, las patologías de estos órganos afectan más a las mujeres que a
los hombres).
Después de la andropausia, el trauma será
vivido por el hombre con una connotación más femenina
(parte izquierda del cerebro), mientras que en la mujer después de la
menopausia, el trauma será sufrido con una connotación más masculina (parte derecha del
cerebro), y también las patologías se invertirán; maravillosa estratagema
puesta en práctica por la naturaleza para
poder vivir en el espacio de tiempo de una vida también las experiencias del
sexo opuesto.
Si las mujeres comprendieran plenamente este mecanismo,
en el momento de la menopausia ya no vivirían en conflicto de auto desvalorización por no poder desempeñar ya su
función procreadora y no existirían en consecuencia problemas de osteoporosis (si «no valgo como mujer porque ya no puedo
traer hijos al mundo”, el cerebro ordena una descalsificación del esqueleto, la
parte más densa del cuerpo, una especie de lento suicidio.).
La menopausia y la andropausia son, por el
contrario, el inicio de una nueva aventura que proyecta a los hombres y mujeres
a mundos
emocionales hasta ese momento desconocidos.